Calculadora de inflación de Argentina
Pesos de años distintos son unidades distintas. Poné un importe y un mes, y te lo traduzco a lo que vale en cualquier otro mes desde enero de 1992, con el índice de precios del INDEC.
Conversor de precios entre dos meses
equivale aproximadamente a
Es el mismo cálculo mirado al revés. Arriba dice cuánto subieron los precios; acá, cuánto bajó tu plata si se quedó quieta. Los dos números salen del mismo índice: uno es el aumento, el otro lo que queda después de ese aumento.
Cómo evolucionó ese importe
escala logarítmicaEn escala logarítmica, una línea recta significa que los precios crecen a un ritmo constante. Cuando la curva se empina, la inflación se aceleró.
El error de nominalidad
Es el error más común al hablar de plata en Argentina, y lo comete casi todo el mundo: comparar importes de años distintos como si fueran la misma unidad. No lo son. Un peso de 2019 y un peso de hoy miden cosas diferentes, igual que una milla y un kilómetro. Antes de comparar hay que convertir, y esa conversión es exactamente lo que hace el índice de precios.
Comparación mal hecha
—
Se comparan dos números como si el peso hubiera valido lo mismo en los dos momentos. La conclusión que sale de ahí está equivocada, aunque las dos cifras sean ciertas.
Comparación bien hecha
—
Primero se llevan los dos importes al mismo mes. Recién ahí la resta significa algo: es diferencia de poder de compra, no de números.
La consecuencia práctica: que un número suba no quiere decir que ganaste. Si tu sueldo se multiplicó por diez y los precios se multiplicaron por veinte, cobrás diez veces más billetes y comprás la mitad de cosas. Al revés también vale: un precio que quedó casi igual en pesos, en términos reales se abarató muchísimo.
Cómo comparar bien
El método es siempre el mismo, y sirve para sueldos, alquileres, precios o cualquier cifra en pesos.
- Elegí un mes de referencia y llevá todos los importes ahí. Da igual cuál sea: puede ser hoy, o el mes más viejo de la comparación. Lo importante es que sea uno solo para todos.
- Convertí cada importe a ese mes con el índice de precios. La cuenta es
importe × (índice del mes destino ÷ índice del mes origen), que es lo que hace la calculadora de arriba. - Recién ahora restá o dividí. La diferencia que te da es real: está expresada en poder de compra, no en cantidad de billetes.
- Fijate contra qué estás midiendo. El IPC es una canasta promedio de bienes y servicios. Si lo que te interesa son los alquileres, o la comida, o la salud, esos rubros se mueven distinto del promedio y conviene mirar el índice de esa división.
- Desconfiá de los períodos elegidos a dedo. Cambiando el mes de inicio se puede hacer que casi cualquier cifra suba o baje. Si alguien te muestra un dato, mirá primero qué ventana eligió y probá corriéndola unos meses.
De dónde salen estos datos
Todo lo que ves acá se puede reconstruir con datos públicos. Estas son las fuentes exactas, para que puedas verificarlo por tu cuenta y no tengas que creerme.
- Desde diciembre de 2016
-
Índice de Precios al Consumidor Nacional del INDEC, base diciembre 2016 = 100. Lo tomamos de la
serie
148.3_INIVELNAL_DICI_M_26del portal de datos abiertos del Estado. Es el dato oficial, sin retocar. - Antes de diciembre de 2016
- El IPC Nacional no existía todavía, así que la serie se arma encadenando hacia atrás las variaciones mensuales históricas desde la base del INDEC.
- El tramo 2007–2015, y por qué hay dos fuentes
-
Durante esos años el INDEC estuvo intervenido y publicó cifras que hoy nadie considera
confiables: da unos 11,6% de inflación anual para ese período, cuando las
mediciones independientes daban más del doble. Por eso el selector de arriba tiene dos
opciones.
Serie combinada (la que viene puesta): usa el IPC oficial del INDEC desde diciembre de 2016, y para los años anteriores un índice que enlaza los IPC de la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y San Luis. Esas oficinas provinciales no fueron intervenidas y siguieron midiendo. Da 26,2% anual para 2007–2015.
INDEC oficial: sólo la serie nacional. Es la que podés verificar contra la tabla publicada del organismo, y la que corresponde si necesitás justamente el dato oficial — por ejemplo para entender cómo se actualizó un contrato o una jubilación indexada por IPC en esos años, porque a esa gente le aplicaron ese número, no el real.
Desde diciembre de 2016 las dos series son idénticas, así que si tu cálculo arranca en 2017 o después da lo mismo cuál elijas. El selector sólo cambia algo cuando el período pisa los años intervenidos, y ahí la calculadora te muestra los dos resultados. - Qué son los índices provinciales, y por qué esos
-
La intervención fue del INDEC, el organismo nacional. Las provincias tienen sus
propias direcciones de estadística, que son organismos distintos, con su propio personal y
su propia metodología, y siguieron midiendo y publicando durante todos esos años. Esa es la
razón de fondo por la que sirven: no dependían de quien intervino al INDEC.
No están elegidos por conveniencia. Son las tres provincias que publicaron un IPC mensual continuo y público que abarca el período, con la serie completa descargable todavía hoy:
Fijate que la serie vieja del INDEC se corta en febrero de 2007, justo cuando empieza la intervención, y la nueva arranca en diciembre de 2016, cuando el organismo se normalizó. En el medio manda lo provincial.Series que componen el índice San Luis — Dirección Provincial de Estadística y Censos desde oct-2005 Ciudad de Buenos Aires — IPCBA, Dirección General de Estadística y Censos desde jul-2012 Córdoba — Dirección General de Estadística y Censos desde ene-2014 INDEC, serie vieja hasta feb-2007 INDEC, IPC Nacional actual desde dic-2016
La limitación que tenés que conocer: entre 2007 y mediados de 2012 la única de las tres que ya estaba publicando era San Luis. O sea que ese tramo de cinco años y medio descansa sobre una sola provincia. Desde julio de 2012 se le suma CABA, y desde enero de 2014 también Córdoba. Cuantas más series hay, más sólido es el promedio: el tramo más flojo es justamente el primero.
Y una limitación de fondo: una provincia no es el país. Los precios y el peso de cada rubro en el gasto no son iguales en San Luis que en el conurbano. El índice combinado es una aproximación a lo que habría medido un IPC nacional bien hecho, no ese IPC. - Cómo se combinan
-
Usamos el proyecto de código abierto
IPC-Argentina,
que toma esas series de las páginas oficiales de cada organismo, las alinea en escala
logarítmica —porque cada una tiene su propio año base— y en cada mes promedia las que estén
disponibles. Nosotros usamos sólo su tramo anterior a diciembre de 2016; de ahí en adelante
mandan los datos del INDEC.
Antes de darla por buena la contrastamos contra tres referencias independientes:
El tercero es el que más pesa: dos métodos que no tienen nada que ver — uno raspa precios de supermercados online, el otro promedia oficinas de estadística provinciales — llegan a menos de un punto de diferencia, y los dos dan más del doble que la cifra oficial. Y la serie combinada no se despega del INDEC en los años en que el INDEC medía bien, que es lo que uno quiere de una reconstrucción.Controles sobre la serie combinada Contra el INDEC donde el INDEC sí es confiable (dic-2016 a jul-2025) −2,0% Contra el INDEC en 2000–2006, tramo no discutido 0 a 1% Contra la medición de Cavallo (oct-2007 a mar-2011) 20,9% vs 20,1% anual
Aun así, es una reconstrucción: son índices de alcance provincial, no una medición nacional, y distintas reconstrucciones dan resultados distintos entre sí. Por eso está como opción y no como dato único. - Cómo se sabe que esas cifras estaban mal
-
No es una opinión: está medido y publicado en una revista académica con revisión de pares.
Alberto Cavallo, del MIT, armó un índice con los precios que los supermercados publicaban
todos los días en sus propias páginas web, y lo comparó con las estadísticas oficiales de
cinco países de América Latina.
En Brasil, Chile, Colombia y Venezuela el índice online reprodujo bien la inflación oficial, lo que muestra que el método funciona. En Argentina, no:
Acumulado sobre esos 41 meses, los precios subieron 87% según la medición independiente y 32% según el dato oficial: casi el triple. Y el dato clave es que las dos series se movían igual mes a mes — subían y bajaban juntas — pero el nivel oficial estaba sistemáticamente por debajo. Si el problema fuera que los precios online no representan al país, lo primero que fallaría sería ese movimiento, y no falla.Inflación anual promedio, octubre 2007 – marzo 2011 Precios online de supermercado 20,1% IPC oficial del INDEC 8,5%
Nuestra serie da 8,51% anual para ese mismo tramo. Es decir: es exactamente la serie oficial que el estudio cuestiona.
Fuente: Cavallo, Alberto. "Online and Official Price Indexes: Measuring Argentina's Inflation". Journal of Monetary Economics 60, n.º 2 (marzo de 2013): 152–165.
Una aclaración de método, porque importa: el índice de Cavallo mide precios de supermercado (alimentos, bebidas y artículos de limpieza), mientras que el IPC cubre una canasta más amplia que incluye alquiler, transporte, salud y educación. No son la misma cosa y no deberían dar idéntico. Lo que muestra el estudio no es cuál era el número exacto, sino que la brecha era demasiado grande y demasiado sostenida para explicarse por diferencias de metodología. Además cubre hasta marzo de 2011, así que no dice nada sobre 2011–2015. - Por qué arranca en 1992
- Porque en enero de 1992 se introdujo el peso que usamos hoy. Antes hubo varios cambios de moneda que sacaron trece ceros en total, así que un importe de 1985 no se puede comparar con uno de hoy sin convertir primero la moneda. La serie de precios existe desde 1943, pero los importes nominales anteriores a 1992 no significan nada sin esa conversión.
- Redondeo
- Los índices se guardan con nueve cifras significativas. Aun así, encadenar cientos de meses arrastra un error de redondeo del orden de centésimas de punto por año. Para períodos largos, leé los últimos dígitos como aproximados.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se interpretan los meses de la calculadora?
Cada mes representa el nivel de precios promedio de ese mes. "Enero de 2019" es el nivel de precios de todo enero de 2019, no el de un día puntual. Para cálculos de días exactos no alcanza con el IPC mensual.
Si la inflación fue 50% dos años seguidos, ¿el total no debería ser 100%?
No, y esta es la trampa que más confunde. La inflación se acumula sobre el precio que ya subió. Un bien de $100 pasa a $150 el primer año; el segundo año el 50% se aplica sobre $150, no sobre $100, así que llega a $225. El aumento total es del 125%. Por eso los porcentajes de inflación se multiplican, nunca se suman.
El dólar subió distinto a lo que dice la calculadora, ¿está mal?
No. Acá se ajusta por el índice de precios al consumidor, que mide una canasta de bienes y servicios. El dólar es un precio más dentro de la economía, y puede subir más rápido, más lento o igual que esa canasta según el período. Cuando el dólar sube menos que la inflación se dice que "se atrasó"; cuando sube más, que "se adelantó". Si querés ver esa comparación, está en el comparador de dólares.
¿Por qué el resultado no coincide exactamente con otra calculadora?
Casi siempre es por lo que cada una entiende por "enero de 2019", no porque los datos sean distintos. Hay tres lecturas posibles y las tres son defendibles:
1. El nivel de precios de enero de 2019, que es el número que publica el INDEC para ese mes. Es la que usamos acá, porque es la que podés verificar contra la tabla oficial.
2. El primer día de enero de 2019, o sea el nivel de precios con el que terminó diciembre de 2018. Esto corre la serie un mes hacia atrás y da un número más alto.
3. Principios de enero hasta fin de julio, que suma un mes más de inflación en el mismo período.
Sobre $20.000 de enero de 2019 llevados a julio de 2026, esas tres lecturas dan $1.273.813, $1.283.699 y $1.310.833. Son diferencias de hasta 2,9%, y ninguna está mal: cambia qué se está midiendo. Si comparás con otra calculadora, fijate primero qué convención usa.
Aparte de la convención, si el período cruza 2007-2015 la diferencia es mucho mayor y de fondo: mirá el aviso de arriba. Los otros dos motivos son el redondeo acumulado a lo largo de cientos de meses, y que algunas calculadoras proyectan meses que el INDEC todavía no publicó usando estimaciones de mercado. Acá sólo se usan meses ya publicados.
¿Sirve para actualizar un alquiler o una deuda?
Para tener una referencia, sí. Para un contrato, no necesariamente: los contratos suelen indexar por un índice específico y con una regla propia — el ICL del Banco Central para alquileres, o el coeficiente CER o UVA para deudas. Cada uno da un número distinto del IPC general. Mirá siempre qué índice dice el contrato.
¿Los datos se actualizan solos?
Sí. El INDEC publica el IPC alrededor del día 15 de cada mes con el dato del mes anterior, y la calculadora incorpora el mes nuevo cuando aparece. Arriba del gráfico te dice cuál es el último mes disponible.
Con esto ya sabés cuánto se movieron los precios
La pregunta que sigue casi siempre es qué hacer con esa información.
- Comparador de plazos fijos — qué tasa necesitás para al menos empatarle a la inflación.
- Cuentas remuneradas — dónde dejar la plata del día a día para que no se quede quieta.
- Comparador de dólares — si el dólar te protegió o no en el período que miraste.
- Qué es la inflación y cómo se mide — cómo arma el INDEC la canasta y por qué tu inflación personal puede ser distinta del promedio.